viernes, 6 de junio de 2008

MANGLARES COLOMBIANOS




El manglar es un tipo de ecosistema considerado a menudo un tipo de bioma, formado por árboles muy tolerantes a la sal que ocupan la zona intermareal cercana a las desembocaduras de cursos de agua dulce de las costas de latitudes tropicales de la Tierra . Así, entre las áreas con manglares se incluyen estuarios y zonas costeras. Tienen una grandísima diversidad biológica por su alta productividad, encontrándose tanto gran número de especies de aves como de peces, etc





CARACTERISTICA DE LOS MANGLARES



Su nombre deriva de los árboles que los forman, los mangles, el vocablo mangle de donde se deriva mangrove (en alemán, francés e inglés) es originalmente guaraní y significa árbol retorcido. Normalmente se dan como barrera motivos de desarrollo, la costa ha sufrido una rápida erosión. También sirven de hábitat para numerosas especies y proporcionan una protección natural contra catástrofes naturales del tipo de fuertes vientos, olas producidas por huracanes e incluso por maremotos (ver artículo al respecto). En zonas costeras de Vietnam, Tailandia, las Filipinas y la India se realizan plantaciones de mangles con estos fines. Los manglares son biotopos (conjuntos de hábitat) tropicales y subtropicales anfibios (con características acuáticas y terrestres), localizados en la zona intermareal (entre pleamar y bajamar), de costas protegidas o poco expuestas -golfos y ensenadas, marismas y estuarios o desembocaduras de ríos- con fondos blandos (de arenas, limos o arcillas, nunca rocosos) y que reciben periódicamente agua dulce por escorrentía. Los manglares están caracterizados por la predominancia, en un sitio dado, de unas pocas especies de una cohorte de 20 géneros y 54 especies de árboles (mangles) pertenecientes a muy diversas familias (16), a las cuales se asocian muchas otras especies de plantas herbáceas y leñosas; todas ellas poseen en común la propiedad de tolerar condiciones extremas de salinidad y bajas tensiones de oxígeno en aguas y suelo, para lo cual han evolucionado adaptaciones especiales fisiológicas o anatómicas.


Los manglares desempeñan una función clave en la protección de las costas contra la erosión eólica y por oleaje. Poseen una alta productividad, alojan gran cantidad de organismos acuáticos, anfibios y terrestres; son hábitat de los estadios juveniles de cientos de especies de peces, moluscos y crustáceos y por ende desempeñan un papel fundamental en las pesquerías litorales y de la plataforma continental. Son hábitat temporal de muchas especies de aves migratorias septentrionales y meridionales. Representan un recurso insustituible en la industria de la madera (maderas pesadas, de gran longitud, de fibra larga y resistentes a la humedad) y de los taninos empleados en curtimbres y tintorería.

Los estudios de manglares en Colombia son numerosos, sin embargo, todos ellos se limitan a investigaciones mas no a su protección y conservación (Rodríguez, 1997). El manglar es un bosque bajo, que no suele sobrepasar 15 m de altura, aunque en algunas zonas, que coinciden con la desembocadura de los ríos, llega a alcanzar 30 metros. Está constituido por árboles de troncos rectos y esbeltos que presentan raíces fúlcreas (raíces epigeas o aéreas que sirven de sostén a la planta) que pueden superar los 5 m por encima de la base (Polanía, 1998). Manglar, es nombre común que reciben las formaciones vegetales siempre verdes que se desarrollan en la interfase tierra – agua (en plena zona de influencia de las mareas: estuarios, lagunas y ensenadas), presentes en la zona intertropical (Encarta, 2004). A pesar de la pobreza del suelo, se trata de uno de los ecosistemas con mas alta productividad, con un considerable flujo de nutrientes provenientes de otros ecosistemas y aporte a otros (Cifuentes, 1980. Citado por Rodríguez, 1997). Los manglares proveen hábitat, refugio y sitio de anidación a muchas especies acuáticas, terrestres y arbóreas. Los espacios entre sus raíces zanco son utilizados como área de criadero por un gran numero de especies juveniles, camarones, cangrejos, moluscos puesto que allí encuentran protección de sus predadores y gran cantidad de alimento, tambien estabilidad física a ciertas costas y contribuyen a su protección y a prevenir su erosión. Además, consolidan terreno a partir de la depositación de sedimentos entre sus raíces.












DISTRIBUCION DE MANGLARES EN COLOMBIA




En Colombia los bosques de manglar, ocupan áreas importantes en el Litoral Pacífico y en el Litoral Atlántico, en el primero cubre un área de aproximadamente 281000 Ha. y en el segundo de 25000 Ha (INDERENA, 1984. Citado por Rodríguez, 1997). Por su distribución geográfica se pueden distinguir dos tipos de manglar: los orientales, muy ricos en especies y presentes en las costas del océano Índico y en las costas occidentales del océano Pacífico; y los occidentales, más pobres en especies y localizados en las costas de América y en la costa oriental del océano Atlántico. Se puede hacer también otra diferenciación dependiendo de la localización topográfica, ya que existen manglares de costa que no tienen aporte de agua dulce desde el interior; manglares de desembocadura que se sitúan en los deltas de los ríos y que suelen presentar una gran extensión; y manglares de arrecife. En la costa pacifica y Atlántica, en un mismo bosque de manglar se pueden presentar diferentes tipos de bosque. Es posible observar variaciones en el desarrollo estructural de los manglares (altura, densidad de árboles, especie dominante), como la geomorfología costera, la amplitud de las mareas, gradientes de salinidad en el suelo, aporte de nutrientes, oferta de agua dulce, condiciones climáticas imperantes, tensores, entre otros.









CLASIFICACIÓN DE LOS MANGLARES




Manglares Ribereños

Se desarrollan a lo largo de los causes de los ríos y zonas bajas de los mismos, influenciados por las mareas y agua salada o salobre. Alcanzan en el pacifico colombiano su máximo desarrollo; el dosel puede superar los 30 m de altura. En el caribe el dosel alcanza alturas de 20 m y los géneros dominantes son Rhizophora, Avicennia y Laguncularia (Prahl 1989; Olaya et al. 1991 citado en Ecosistemas Marinos y Costeros).










Manglares de borde

Se desarrollan en bahías y lagunas costeras protegidas del embate directo de las olas por una barrera y sus árboles no superan los 20 m de altura; están dominados por el mangle rojo (Rhizophora mangle o R. racemosa), que ocupa la franja expuesta a las mareas sobre sustratos inestables, mientras que la plataforma estable esta ocupada por bosques mixtos de mangle Negro (Avicennia germinans o A. bicolor) y mangle blanco (Laguncularia racemosa). En el pacifico, la zona estabilizada esta dominada por el manglar piñuelo (Prahl. et al 1990a). En zonas secas como la del Caribe, predomina el Mangle Negro. El manglar de borde esta presente en Bahía Portete (Guajira), Parque Tayrona, Ciénaga Grande de Santa Marta, Bahía de Cartagena y en la isla de Providencia. En el pacifico hay bosques de este tipo en la ensenada de Utría, Bahía Málaga, Buenaventura y Tumaco (Prahl 1989).








Manglares de Barra

Son comunes en el Pacifico colombiano y tienen la característica de estar protegidos por una barra arenosa; están bien desarrollados, estructuralmente son muy semejantes a los manglares de borde (Prahl 1989) y están compuestos por mangles Rojos, Negros y Natos. Manglares de Cuenca o Batea Se desarrollan por lo general en cuencas, en las cuales el intercambio de la masa de agua es lento y el material liberado se acumula en el fondote la batea. Predominan los mangles Negros y Blanco según la salinidad del suelo. Se encuentra en el Pacifico y Caribe; el mas importante es el de la Cienaga Grande de Santa Marta.








Manglares Enanos

Se desarrollan en zonas marginales, sobre sustratos poco favorables, como plataformas de rocas sedimentarias y coralinas en regiones con condiciones ambientales extremas, como por ejemplo; baja temperatura y suelos con alta concentración de sal. No sobrepasan los 4 metros de altura y presentan desarrollo anormal. Son bosques altamente susceptibles a tensores adicionales. Se encuentran en las islas coralinas del Rosario, o en zonas rocosas como la Bahía de málaga y la Guajira.





ESPECIES DE MANGLE




Existen aproximadamente 55 especies de árboles de mangle que se conocen mundialmente, de las cuales seis están representadas en México: Avicennia germinans Mangle Negro Avicennia bicolor Mangle Negro Conocarpus erectus Mangle Botoncillo Laguncularia racemosa Mangle Blanco Rhizophora mangle Mangle Rojo Rhizophora harrisonii Mangle Rojo El mangle negro crece en una amplia variedad de climas, desde climas tropicales y subtropicales secos hasta los húmedos, con regímenes de precipitación de 800 a 7,000 mm al año; esta es la especie de manglar con más tolerancia a las bajas temperaturas. Las condiciones climáticas y edáficas son responsables de la variabilidad y la altura de los árboles de mangle negro; por ejemplo, en el Caribe, los manglares que crecen sobre suelos de origen calcáreo no exceden los 15 m de altura e incluso por lo general están alrededor de los 5 m. En contraste, en otros lugares húmedos con suelos de aluvión, como en algunos lugares de Chiapas o en Campeche el mangle negro puede alcanzar alturas de hasta 30 m. El mangle botoncillo tiene una distribución más restringida que las otras especies de mangle en parte debido al clima y en parte debido a otros factores. Escaso en las costas del noroeste de nuestro país, apenas alcanza los 29 º de longitud norte, siendo más abundante hacia la región del sureste. El mangle botoncillo es un árbol, o arbusto perennifolio, que normalmente no sobrepasa los 10 m de altura y los 30 cm de DAP aunque, excepcionalmente, en algunos sitios llega a medir hasta 20 m y el DAP puede ser de hasta 80 cm. La corteza externa es fisurada y se desprende en escamas muy delgadas, de color pardo-amarillento a moreno oscuro. El mangle blanco es un árbol o arbusto perennifolio, que puede tener una altura promedio de hasta 20 m El mangle blanco crece en una amplia variedad de condiciones. Generalmente esta especie se encuentra hacia la parte posterior de los manglares, en suelos elevados donde la inundación por la marea es menos frecuente y en cuencas aluviales donde el flujo de la marea es limitado. Es muy raro encontrarlo en los bordes externos del ecosistema de manglar. En lugares donde los suelos tienen salinidades promedio de 30 a 40 partes por mil, el mangle blanco está asociado al mangle negro (Avicennia germinans). En cuencas donde la salinidad es baja, el mangle blanco es la especie dominante. El mangle rojo es un árbol perennifolio, por lo regular hasta de 25 m de altura, con numerosas raíces zancudas o fulcrantes. El crecimiento del mangle rojo se caracteriza por ser continuo y existen registros de alturas de entre 40 y 50 m. El sistema de raíces fulcrantes del mangle rojo es su principal ventaja para colonizar los bordes de lagunas y estuarios. Los individuos adultos de mangle rojo desarrollan numerosas raíces aéreas que emergen perpendicularmente desde el tronco y que con el paso de los años se van engrosando hasta formar troncos horizontales que parecen formar individuos independientes del árbol paterno. Tanto en las raíces fulcrantes como en las aéreas existen numerosas lenticelas que tienen la función del intercambio gaseoso con el agua durante la marea alta La biomasa aérea ha sido estimada en alrededor de 571 toneladas por hectárea, pero en lugares pobres en nutrientes, como en las costas calcáreas de la Península de Yucatán (estados de Yucatán y Quintana Roo) existen poblaciones con individuos de 1 m de altura y biomasas de solo 17 toneladas por hectárea



FACTORES FÍSICOS DE MANGLARES


En las condiciones edáficas extremas indicadas, el efecto del clima es menos señalado, y no parece necesario hacer un resumen especial de tales factores, excepto mencionar que la formación de manglar ocupa una dilatada zona de distribución. Aunque los efectos climáticos no son pronunciados, Stehlé (1945 - 46) observa que las intensas lluvias invernales, igual que ocurre en el Caribe, pueden disipar la salinidad del limo salobre, que es el preferido de los manglares halófilos, influyendo así sobre su distribución, a la vez que los vientos, al arrastrar las arenas de médanos cercanos, pueden contribuir al relleno del pantano, influyendo con esto sobre la composición y desarrollo. Por otra parte, las condiciones de habitación, en lo que se refiere a estación y a las resultantes condiciones edáficas e hidrológicas, influyen sensiblemente sobre la composición, sucesión y ordenación silvícola. En realidad, uno de los caracteres más notables del habitat típico de manglar es que, en todo lugar, el nivel del suelo no sólo va elevándose gradualmente, sino que al mismo tiempo se aleja cada vez más de la orilla a medida que la costa penetra en el mar como resultado de la continua deposición del limo arrastrado por las aguas de los ríos, especialmente en las zonas de elevada precipitación. En consecuencia, se producen cambios en la frecuencia y duración de la inmersión y en el grado de salinidad del agua marina, y en cualquier región que se considere es posible apreciar una amplia variación en estos factores ambientales al alejarse de las orillas limosas de reciente deposición e irse internando en terreno de gradual elevación. Estos factores son probablemente de importancia mucho mayor que la calidad del suelo por sí misma. En su mayor parte, el suelo, en casi todas las formaciones marginales, contiene una elevada fracción arcillosa, casi siempre compacta, de color azul y con un bajo contenido de materia orgánica. En los depósitos más recientes situados frente al mar, así como en los limos depositados por los ríos en sus propias orillas, el suelo es más friable, de color pardo negruzco, y contiene cierta cantidad de arena y una importante proporción de materias orgánicas. El desarrollo óptimo del tipo de manglar coincide con la existencia de suelos profundos y bien aireados, ricos en materia orgánica y con poca arena. Se observa también un satisfactorio desarrollo cuando el suelo consiste en arcilla compacta cubierta por un horizonte delgado de limo y humus ácido. En las zonas que quedan inundadas por las mareas, el subsuelo consiste en una arcilla cruda azul, mientras que en zonas más áridas el subsuelo suele ser arenoso. Esta misma descripción sirve aproximadamente para casi todos los manglares de las zonas oriental y occidental.



FACTORES BIOECOLÓGICOS




Los factores propios de la habitación para cada lugar peculiar y especial tienen también un señalado efecto sobre los caracteres bioecológicos. En su mayor parte, los manglares están compuestos por arbustos y árboles que forman una característica masa densa siempre verde de aspecto impenetrable y poca altura (desde uno hasta 30 o más metros). En cuanto a su fisonomía y relaciones ecológicas, las formaciones de la zona oriental y occidental son fundamentalmente semejantes. Por ejemplo, las especies típicas poseen caracteres fisiológicos especiales y una adaptación estructural para soportar las inundaciones periódicas, la salinidad del agua y la consiguiente «aridez fisiológica»; las especies de Rhizophora poseen raíces zanco y las de Bruguiera y Heritiera raíces con excrecencias cónicas, mientras que las de Sonneratia, Carapa, Avicennia y Armora echan neumatóforos puntiagudos semejantes a los turiones de espárrago. Las especies típicas se caracterizan también por una tendencia general hacia la viviparidad. Casi todas poseen frutos o semillas grandes y flotantes y hojas gruesas, coriáceas, de color verde oscuro y con estructura xerofítica. Como Richards (1952) hace observar, los manglares constituyen probablemente el ejemplo más notable de plantas con señaladas analogías que se desarrollan en ambientes parecidos, pero muy alejados entre sí. Ecológicamente, los manglares representan una fase de transición bastante abrupta entre el entorno marino y de agua dulce. Por lo tanto, sólo aquellas especies de flora y fauna con una amplia tolerancia fisiológica pueden sobrevivir en este medio. Ninguna otra asociación de plantas leñosas y pastos echa raíces o se desarrolla para formar un bosque en la zona de intermareas de ninguna parte del mundo. Pese a las estrictas condiciones del ambiente, los ecosistemas de manglares sustentan una amplia gama de diversidad biológica animal y vegetal. En cuanto a la biodiversidad animal, los ecosistemas de manglares sirven de hábitat a muchas especies de aves, mamíferos, reptiles, peces, moluscos y crustáceos, además de una gran diversidad de especies de microorganismos hasta ahora desconocidos. Si bien es rara la existencia de fauna endémica de los manglares, algunas especies dependen en alto grado de estos ecosistemas.



IMPORTANCIA DE LOS MANGLARES





A. Son los ecosistemas naturales de mayor productividad debido a su alta producción de materia orgánica.



B. Actúan come criaderos para muchas especies de peces y otros mariscos.



C. Sirven de habitáculo para una gran variedad de aves y otros organismos marinos.



D. Protegen la costa contra la erosión, las marejadas, tormentas y huracanes.



E. Similar a otras plantas y árboles, funcionan como “pulmones’ del medioambiente porque producen oxígeno y usan el bióxido de carbono del aire.



F. Son usados para la recreación pasiva, los deportes acuáticos y actividades turísticas.



G. Son importantes para la educación e investigación científica.





IMPACTOS AMBIENTALES DEL MANGLAR




Respecto a su importancia de conservación, el ecosistema de manglar es uno de los más importantes tropicalmente debido a los beneficios directos e indirectos que éste produce. Juega muchos papeles importantes como el de estabilizador costero básico para la conservación de la línea litoral, ya que evita la erosión que producen las corrientes y las olas que golpean la costa (Rodríguez, 1997). Este ecosistema, también sirve como dispersante de la energía de las tormentas, mareas y vientos, además de fuente de recursos forestales, sirve de albergue a especies animales de importancia ecológica como peces, camarones y cangrejos entre otros.



Obtención de recursos pesqueros: en especial de peces, crustáceos, moluscos y actividades de acuicultura (INDERENA, 1991). El principal valor económico derivado de los manglares radica en su función dentro del sostenimiento de la productividad pesquera a corto y mediano plazo (Hernández Camacho, 1976 Citado por Ecosistemas marinos y costeros).



Tradicionalmente han sido considerados como fuente de madera para construcción, leña y carbón, y tratamiento de carbón y fibras vegetales. Se emplean también para la obtención de pulpa para la industria del papel, astillas y taninos. Cacería: en estos sistemas se practica la caza deportiva, de subsistencia y comercial de reptiles (caimán y babilla) y mamíferos (manatí). (Hernández Camacho, 1976 Citado por Ecosistemas marinos y costeros)



Turismo: estas prácticas se han limitado a las ciénagas y manglares del parque nacional natural Isla de Salamanca.



Agricultura: Tala, sedimentación, polución por pesticidas y fertilizantes, variaciones en el suelo (hipersalinización). Desarrollo de infraestructuras: Construcción de carreteras. Construcción y actividades de puestos.







BIBLIOGRAFÍA




Polanía, J. 1998. Manejo de Ecosistemas de Manglar. Pg 153-168. En: Posada, L. A. 1998. Manejo de Ecosistemas de Manglar y Arrecifes de Coral. Ministerio del Medio Ambiente e ICFES.

Rodríguez, I. C. 1997. Protección de las áreas de Manglar en la isla de Barú y sus alrededores, Costa Caribe colombiano.

Ecosistemas Marinos y Costeros. 1997. Manglares. Informe Nacional sobre el Estado de la Biodiversidad, Tomo I. Colombia.

Sánchez-Paez Heliodoro, Ulloa-Delgado Giovanni Andres y Tavera-Escobar Héctor Arsenio 2004, Manejo Integral De Los Manglares Por Comunidades Locales Caribe De Colombia. Ministerio de Ambiente y Desarrollo Territorial Dirección de Ecosisitemas.